julio 31, 2026
Estudio revela que las mujeres lideran los negocios en Colombia, pero ganan casi la mitad que los hombres

La mayoría de los negocios liderados por mujeres se concentra en los sectores de comercio y servicios.
Las mujeres alcanzaron un hito en el emprendimiento colombiano: por primera vez lideran la mayoría de los negocios urbanos del país. Sin embargo, ese avance no se traduce en mejores condiciones económicas. Un análisis de la Fundación WWB Colombia revela que, pese a dirigir el 51,6 % de las unidades económicas censadas en las ciudades, continúan enfrentando menores ingresos, alta informalidad, dificultades para acceder al financiamiento y una carga desproporcionada de trabajo de cuidado no remunerado.
Los resultados se basan en el análisis de los datos preliminares del Censo Económico Nacional Urbano (CENU), complementados con información de la Encuesta de Micronegocios (EMICRON) 2024 y la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH). De cerca de 1,2 millones de unidades económicas censadas, 613.000 son lideradas por mujeres, frente a 576.000 dirigidas por hombres, un cambio histórico en el panorama empresarial urbano del país.
No obstante, el informe advierte que ese liderazgo se desarrolla en condiciones de desventaja. La mayoría de los negocios liderados por mujeres se concentra en los sectores de comercio y servicios, actividades que requieren menor capital, presentan mayores niveles de informalidad y generan menores márgenes de rentabilidad. Como consecuencia, la mediana mensual de ingresos de estos emprendimientos es de 450.000 pesos, mientras que en los negocios dirigidos por hombres alcanza los 820.000 pesos. Incluso cuando ambos desarrollan la misma actividad económica, la brecha de ingresos persiste.

El estudio también evidencia que casi la mitad de las mujeres propietarias de micronegocios inició su emprendimiento por necesidad económica o para complementar los ingresos del hogar, una proporción superior a la registrada entre los hombres. Según la Fundación WWB Colombia, esto demuestra que para muchas emprendedoras crear un negocio no responde a una oportunidad de mercado, sino a la falta de alternativas laborales.
La informalidad continúa siendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento empresarial femenino. El 88,9 % de los negocios liderados por mujeres no cuenta con Registro Mercantil, el 78 % no tiene Registro Único Tributario (RUT) y el 63 % no lleva registros contables. Estas condiciones limitan el acceso al sistema financiero: el 86,1 % de las propietarias no solicitó financiación durante el último año y apenas el 18,1 % logró ahorrar, mientras que seis de cada diez guardan ese dinero en efectivo dentro de sus viviendas.
El informe también muestra que más de la mitad de estos emprendimientos funciona desde el hogar. El 54,3 % de los micronegocios liderados por mujeres opera en la vivienda, donde convergen las actividades productivas y las responsabilidades domésticas. En promedio, las emprendedoras dedican 7,6 horas diarias al trabajo de cuidado no remunerado, frente a 2,24 horas de los hombres. Sumando ambas jornadas, ellas trabajan 12 horas y 18 minutos al día, un 37,6 % más que los hombres.
El estudio ilustra esta realidad con el caso de Olga Guayara, propietaria del emprendimiento Infinito Aromas, quien organiza la producción de velas artesanales en función del cuidado permanente de su madre. La emprendedora asegura que, cuando no encuentra quién la releve en esas labores, debe renunciar a participar en ferias y espacios comerciales que podrían impulsar el crecimiento de su negocio.
Otra de las conclusiones del análisis es que tener un negocio propio no garantiza salir de la pobreza. El 35,4 % de las mujeres que son jefas de hogar y propietarias de un micronegocio permanece en condición de pobreza monetaria, porcentaje superior al registrado entre los hombres en la misma situación. Para la Fundación WWB Colombia, estas cifras evidencian que la propiedad de un negocio no es suficiente para alcanzar autonomía económica cuando persisten las brechas de ingresos, las responsabilidades de cuidado y las dificultades para acceder a capital y oportunidades de crecimiento.

Esneyder Cortés, director de Planeación y Estrategia de la Fundación WWB Colombia, aseguró que el liderazgo alcanzado por las mujeres en el ecosistema empresarial representa un cambio histórico, pero advirtió que aún es necesario entender las condiciones en las que están emprendiendo para diseñar políticas públicas e instrumentos financieros que respondan a sus necesidades. En ese sentido, la organización considera prioritario fortalecer la formalización, ampliar el acceso al financiamiento y consolidar sistemas de cuidado que permitan transformar ese liderazgo empresarial en verdadera autonomía económica para millones de mujeres en Colombia.
FUENTE: SEMANA












