septiembre 17, 2026
¿Por qué la autonomía crediticia de la mujer se diluye a medida que la empresa crece

Aunque representan al 46% de los líderes de empresas en Colombia, su representación legal cae al 37,4% en compañías de mayor escala.
Pese a que las mujeres lideran el 46% de las empresas en Colombia, su toma de decisión exclusiva sobre préstamos cae al 11,2% en medianas empresas. Detrás de esta cifra opera una transición estructural: el paso del mando unipersonal en micronegocios a la gobernanza corporativa compartida.
En el ecosistema productivo colombiano, la figura de la mujer como dinamizadora económica es indiscutible. Cifras de Confecámaras destacan que el 46% de las empresas del país están lideradas por mujeres, generando más de 942.000 empleos directos. No obstante, la manera en que ejercen el control financiero se transforma radicalmente a medida que los negocios escalan.
De acuerdo con la Encuesta MiPyme ANIF 2025-2026, la participación exclusiva de las mujeres en las decisiones de crédito y financiamiento pasa de un 36,3% en los negocios de subsistencia a un 30,9% en las microempresas, un 27,6% en las pequeñas y se reduce a un 11,2% en las empresas medianas. Un comportamiento idéntico registra la adquisición de activos e inversión, donde la decisión puramente femenina cae del 35,3% en subsistencia al 11,1% en la mediana empresa.
¿Un sesgo de género o la evolución natural de la empresa?
Lejos de responder únicamente a barreras de acceso, esta caída en la decisión unilateral obedece en gran medida a la propia metamorfosis organizacional. En las unidades de subsistencia y micronegocios, la toma de decisiones suele ser unipersonal y recae directamente en quien funda o administra el local.
Por el contrario, al alcanzar la categoría de mediana empresa, la gobernanza exige la creación de comités financieros, departamentos de tesorería o juntas directivas. En este estadio, la decisión deja de ser individual para volverse colegiada: los mismos datos de ANIF revelan que en el 53% de las medianas empresas la toma de decisiones financieras sobre crédito se realiza de manera compartida entre hombres y mujeres (y un 53,4% en el caso de las inversiones).
“El reto no está únicamente en que más mujeres creen o lideren empresas, sino en que su capacidad de decisión pueda crecer con ellas. Cuando una organización gana tamaño, la financiación y la expansión adquieren mayor peso; por eso es clave generar condiciones para que mantengan una participación activa en esos espacios”, explicó Mónica Botina Faiffield, Auditora General de Banco W.
Representación legal y gobierno corporativo
Este matiz de maduración empresarial también se observa en los roles de representación legal. Mientras las mujeres son representantes legales en el 52,5% de los negocios de subsistencia, su participación se ajusta al 37,4% en las medianas empresas, reflejando la complejidad de los esquemas de gobernanza a mayor escala.
El debate sobre cómo impulsar liderazgos femeninos en mesas colectivas fue uno de los ejes del VI Encuentro Anual ‘Liderazgo en Juntas Directivas’, celebrado en Cali, donde participó el Banco W.
Las mujeres que participamos en Juntas Directivas debemos mantener el compromiso de pensar en otras mujeres, en las que están a nuestro lado y las que vienen detrás, para que los resultados generen una cultura que ayude a cerrar brechas y motive a muchas más a desarrollar su liderazgo”, concluyó Daniela Konietzko, presidenta de la Fundación WWB Colombia y miembro de la junta directiva de Banco W.
Escrito por Daniel Alejandro Medina Avila
FUENTE: FORBES












