julio 27, 2026
Murió a los 107 años Rosalbina Bautista: fue una de las mujeres más longevas de Colombia, sobrevivió a dos pandemias y dejó más de 200 descendientes

Alcaldía de Arcabuco le rindió homenaje mediante un decreto y cientos de familiares, vecinos y amigos la despidieron en una multitudinaria ceremonia.
El funeral de la señora Rosalbina Bautista de Bautista será recordado en el municipio de Arcabuco, no solo porque, con 107 años, era la persona más longeva de esa localidad boyacense, sino por la numerosa familia que la despidió.
Solo entre hijos, nietos, bisnietos y tataranietos sumaban 217 integrantes de la familia Bautista, que en su mayoría acudieron a la iglesia local, a una hora de Tunja, para dar el último adiós a doña Rosita, como era conocida la mujer nacida el 31 de diciembre de 1918 en el vecino municipio de San José de Pare, pero que desde muy niña fue llevada a Arcabuco, la tierra de sus padres y donde se quedó toda su larga vida.

Se casó con José Bautista, campesino como ella, con quien tuvo 14 hijos, pero además decidieron adoptar a tres más, y en total tuvieron 57 nietos, 68 bisnietos y 6 tataranietos, con los que el último día de cada año trataban de reunirse, a pesar de lo que significaba la logística de esa cita familiar, en la finca en la que nacieron y se criaron, en la vereda Rupavita, a media hora del casco urbano de Arcabuco, para celebrar el cumpleaños y la llegada del nuevo año.
“Como si se tratara de una película, así fue la vida de esta familia. En su finca tenían todo: cultivos de hortalizas, frutas, granos y, obviamente, los tubérculos, pero además tenían sus vacas y ovejas y hasta dos ríos que pasaban por los costados de la finca, en los que José construyó un criadero de truchas y de donde se abastecían para su consumo diario. Incluso, en el bosque de la finca cazaban uno que otro animal, como conejos o tinajos, para el consumo”, dijo a EL TIEMPO Fabio Saavedra, familiar de los Bautista.

Según cuentan sus familiares, por esa época, últimos días de 1918 y comienzos de 1919, vaticinaban que la pequeña Rosalbina no iba a sobrevivir, pues nació en medio de la devastadora pandemia de la gripe española, que causó millones de muertes en diferentes partes del mundo, pero que en Colombia prácticamente se ensañó con regiones como Boyacá, donde dicen que los fallecidos se contaban por cientos.
Sin embargo, Rosalbina no solo sobrevivió a esa pandemia, sino a otras epidemias y brotes, incluida la más reciente, la del covid-19, cuando tuvo que despedir a vecinos, paisanos e incluso familiares, y hasta al doctor Forero, el ortopedista que le había hecho la cirugía de cadera tras una fractura que sufrió cuando acababa de cumplir 100 años.

“Claro que la teníamos que cuidar, pero mi madre fue un roble completo. Aunque tenía ya problemas de movilidad, escuchaba bien, tenía sus cinco sentidos plenos, eso sí con algunos achaques, los mismos que le resultaron pasando factura, pero murió alegre, feliz y con la satisfacción de la misión cumplida”, explicó a este medio Rosa, una de sus ocho hijas, quien, junto a sus seis hermanos, conformaba los Bautista Bautista.
Con motivo de su funeral, desde la Alcaldía de Arcabuco se emitió un decreto de duelo municipal, en nota de estilo a sus familiares, en el que se hizo el reconocimiento a esta mujer que fue un ejemplo para cuatro generaciones, convirtiéndose además en la persona más longeva de este municipio, aunque al parecer también era la más anciana del departamento de Boyacá.

“Lamentable la partida de la señora Rosita, pues fue testigo y artífice de la historia de Arcabuco, si se tiene en cuenta que celebramos 169 años de fundación y que ella conocía nuestra historia como nadie, pues era la persona de más edad que conocíamos, no solo en nuestro municipio, sino una de las más longevas de Boyacá”, señaló Carlos David Zárate, alcalde de esta localidad vecina del departamento de Santander.
Aunque con la sola familia llenaron parte de la iglesia, al sepelio llegaron también autoridades, vecinos y amigos, que nunca olvidarán la generosidad y bondad de esta mujer, que siempre estuvo presta a colaborar y ayudar.

“Es tan numerosa nuestra familia que los primeros nietos disfrutaron de sus últimos tíos como hermanos y hoy podemos decir que alrededor de esa mujer maravillosa y valiente se formaron cuatro generaciones, cuyo legado es el amor por los suyos y la ayuda a quienes la necesitaban”, explicó Laura Mayorga Bautista, una de sus 57 nietas.
Según ella, el apellido Bautista Bautista es y será recordado, pues Rosalbina fue la segunda mujer más longeva del departamento de Boyacá, la cuarta de Colombia y la primera de su municipio, con casi 108 años de vida bien vivida.
Yecid Medina
Tunja, Boyacá
FUENTE: EL TIEMPO












