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julio 15, 2026

Conozca y exija: estos son los derechos sexuales y reproductivos en Colombia más allá del aborto


Juliana Toro, cofundadora de Revolución Roja, hace un llamado a conocer y exigir los derechos sexuales y reproductivos en Colombia. Destaca que, además del derecho al aborto, estos incluyen la salud menstrual, la educación sexual y una atención en salud libre de violencias.

“Quisiera reflexionar sobre los derechos que tenemos”, indica Juliana Toro, cofundadora del colectivo Revolución Roja en su dato a LA PATRIA sobre menstruación, feminismo o salud. 

“Por ejemplo, si te preguntara cuáles son los derechos sexuales y reproductivos que existen en Colombia, podríamos mencionar algunos y aquí hay un problema; creo que la mayoría de personas no lo tenemos muy claro. Hemos luchado mucho por conquistar derechos, pero muy poco por conocer de ellos”. 

Y un derecho que no se conoce es un derecho que difícilmente se puede exigir. Cuando hablamos de derechos sexuales y reproductivos, muchas personas piensan únicamente en la despenalización del aborto. Y sí, la sentencia C-055 de 2022 marcó un antes y un después al despenalizar el aborto hasta la semana 24 de gestación. Somos un ejemplo en Latinoamérica. Pero nuestros derechos también van más allá. 

Por ejemplo, incluyen el derecho a menstruar con dignidad, a recibir educación sexual, a decidir sobre nuestros cuerpos, a tener una atención en salud libre de violencia. Y por muchos años Colombia ha estado dando pasos muy importantes en todos estos temas.

La sentencia C-117 del 2008 eliminó el IVA para las toallas higiénicas y los tampones, convirtiendo a Colombia en el primer país de América Latina en tomar esta decisión. Aplaudimos esto. 

La sentencia T-398 del 2019 reconoció la salud menstrual como un derecho fundamental y como un asunto de salud pública.    

Más adelante, en el 2022, por ejemplo, en la Ley 2261 garantizó el acceso gratuito a productos de higiene menstrual para mujeres y personas menstruantes privadas de la libertad.

En Revolución Roja pudimos acceder al centro de penalización de mujeres de Manizales, y fue imposible llevarles las copas. Pudimos llevarles toallas reusables.

Por eso es importante que sepamos de nuestros derechos y que ellas puedan tener acceso a este tipo de productos. Por ejemplo, otra ley importante es la Ley 2338 del 2023: menciona la necesidad de prevenir, diagnosticar y tratar de manera integral la endometriosis, que es una enfermedad que durante años ha sido invisibilizada.

Incluso, parte del personal médico no tiene la capacitación suficiente para darnos un diagnóstico claro sobre ello.

Por ejemplo, el Ministerio de Salud y Protección Social adoptó la estrategia intersectorial para la promoción de la salud y el cuidado menstrual del 2023 al 2031. 

Es decir, estamos trabajando en un plan para que sea reconocida la menstruación no solo como un asunto de higiene, sino también como un asunto que tiene que ver con los derechos humanos, con la igualdad y con la dignidad

Todo esto muestra algo muy importante. El problema en Colombia ya no es únicamente la falta de normas, porque como lo mencioné, ya hay algunas. 

El problema también es que millones de personas desconocemos estos derechos existentes y cuando vamos a un servicio médico o solicitamos atención en la rama judicial, no tenemos esa claridad para posicionarnos frente a nuestros derechos. 

Seguimos encontrando mujeres que nunca recibieron educación sexual integral. En las instituciones educativas muchas veces no se da educación sexual y seguimos normalizando la violencia gineco obstétrica. 

Hace poco tuve un parto y es muy diferente cuando tú llegas con un plan de parto y dices: «Estoy informada sobre mis derechos, existe la Ley de Parto Digno y Respetado», que cuando una mujer llega a una institución de estas y no tiene esa información. El trato es totalmente diferente. 

Seguimos creyendo que menstruar, gestar o atravesar la menopausia son asuntos privados, cuando en realidad son temas de salud pública, porque una ley no cambia un país por sí sola, lo cambia una ciudadanía que conoce estos derechos, los exige para ponerlos en práctica en la cotidianidad.   

Los derechos sexuales y reproductivos no son privilegios, no son una ideología, no son un favor que nos da el Estado, son derechos humanos y conocerlo también es una forma de autonomía, porque cuando entendemos nuestros derechos, dejamos de pedir permiso y empezamos a exigir esas garantías. 

La lucha por nuestros derechos no termina cuando cambia una ley, sino que empieza cuando esa ley transforma la vida de las personas en la cotidianidad y en todos nuestros sectores, en el entorno rural, urbano, en las poblaciones más alejadas. 

Y para eso, primero tenemos que conocer cuáles son las leyes que nos amparan. La invitación es entonces a que nos informemos sobre nuestros derechos, hay leyes y en este periodo de gobierno que se viene, debemos defenderlos con mayor fuerza. No podemos dejar que nos quiten lo que ya hemos logrado, porque los derechos que no se conocen y no se exigen también se pierden. Se ha demostrado eso históricamente.

Si quieren saber más al respecto pueden comunicarse con Revolución Roja, visitar nuestras redes y allí les podemos dar información y remitirlos a alguna ruta de atención”. 

Contacto Revolución Roja: 

Instagram: Rojarevolucion 

FUENTE: https://www.lapatria.com/


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