febrero 27, 2026
Mesa de Género de la Cooperación Internacional define agenda 2026: cuatro prioridades clave para que los derechos se las mujeres sigan avanzando

El mecanismo de coordinación identificó cuatro áreas clave que Colombia deberá priorizar para que los derechos de las mujeres y las niñas sigan avanzando en un año electoral de bastante relevancia para el país.
Una mujer es agredida sexualmente en su propia vivienda cada 36 minutos en Colombia. Conseguir empleo les cuesta casi el doble que a los hombres. Y sobre sus hombros recae la mayor parte del trabajo de cuidado —criar hijos/as, atender a familiares, sostener el hogar— sin recibir remuneración alguna.
Con ese telón de fondo, las entidades que conforman la Mesa de Género de la Cooperación Internacional llevaron a cabo el pasado 18 de febrero su primera sesión plenaria de 2026. El objetivo: fijar las bases de trabajo para el año y acordar las propuestas concretas que deben convertirse en compromisos ineludibles para quienes lleguen al poder tras las elecciones legislativas de marzo y presidenciales de junio.
Un año de oportunidad
2026 es un año bisagra para Colombia. Con más de 52 millones de habitantes y un ciclo electoral completo por delante, el país tiene una ventana única para que las políticas de género dejen de ser promesas y se conviertan en realidad territorial. Las mujeres representan la mitad de la población: lo que les ocurre a ellas le ocurre al país entero. Por eso, la Mesa acordó cuatro prioridades que cualquier administración entrante debería comprometerse a sostener y profundizar:
1. Implementación territorial de las políticas vigentes, en especial las relacionadas con mujeres, paz y seguridad, y con el sistema de cuidado. Las políticas existen; el déficit está en llevarlas hasta cada municipio y comunidad.
2. Institucionalidad sólida para los derechos de mujeres y niñas. Sin estructuras gubernamentales con mandato claro, personal suficiente y autoridad real, los avances se diluyen con cada cambio de administración.
3. Financiamiento específico y sostenido, tanto del Estado como del sector privado y la sociedad civil. La igualdad de género no ocurre por voluntad política sola: requiere presupuesto.
4. Seguridad, justicia y vida libre de violencias para todas las mujeres, incluyendo políticas, lideresas, defensoras de derechos humanos y constructoras de paz, quienes enfrentan riesgos especialmente graves en los territorios.
¿Por qué importa más allá de las mujeres?
Abordar estas brechas no es solo una cuestión de justicia. Cuando las mujeres tienen más seguridad, más acceso al empleo y más respaldo institucional, se benefician las familias, se fortalecen las comunidades y crecen las economías locales. La evidencia internacional es contundente: la igualdad de género es uno de los motores más eficientes del desarrollo sostenible.
“Desde la Mesa de Género de la Cooperación Internacional, reconocemos que el contexto actual de país -contexto electoral, llegada de nuevo Gobierno, nuevo Plan Nacional de Desarrollo- requiere ser analizado bajo una perspectiva de los derechos de las mujeres y las niñas, que nos permita orientar la toma de decisiones frente al proceso de planeación 2026, momento en el que nos encontramos ahora mismo”, María Inés Salamanca, representante país de ONU Mujeres, entidad que ejerce el secretariado de la Mesa de Género de la Cooperación Internacional.
La Mesa de Género de la Cooperación Internacional seguirá trabajando a lo largo de 2026 para que estas prioridades estén presentes en el contexto electoral, y para que el talento, los conocimientos y las experiencias de las mujeres colombianas sean reconocidos como lo que son: un activo esencial para que Colombia avance sin dejar a nadie atrás.

FUENTE: https://colombia.unwomen.org/












