febrero 23, 2026
Linda Davis: nueva víctima de la persecución de ICE.

Linda Davis, maestra de educación especial, murió por culpa de una persecución de ICE en Savannah, Georgia.
El lunes 16 de febrero, a las 7:45 de la mañana, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) intentaron detener a Óscar Vásquez López, un ciudadano guatemalteco de 38 años, en Savannah, Georgia. El hombre huyó en su auto y chocó contra otro coche, en el que se encontraba Linda Davis, maestra de la escuela Herman W. Hesse K-8 en Savannah, Georgia, quien murió en el lugar, tras estar 25 minutos atrapada en su auto tras el choque, sin recibir ayuda.
Vásquez López fue trasladado al hospital, donde recibió atención médica. Una vez dado de alta bajo custodia, fue acusado de homicidio vehicular en primer grado. Actualmente se encuentra en la Cárcel del Condado de Chatham bajo una orden de detención migratoria.
Aunque la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, insiste en responsabilizar a Vásquez López, la comunidad local, activistas y políticos señalan a ICE como el causante del accidente y denuncian que la policía del condado de Chatham no estaba al tanto del operativo, por lo que este se realizó sin coordinación previa con las autoridades, en una zona transitada y en horario de entrada laboral. Ese tipo de intervenciones, además de deshumanizantes, resultan riesgosas para toda la ciudadanía.
En 2025, 32 personas murieron bajo custodia de ICE, alcanzando la cifra máxima en las dos décadas que lleva de existencia. Solo en enero de 2026, al menos seis personas migrantes murieron en centros de detención federal de inmigración: Geraldo Lunas Campos, hombre cubano de 55 años; Luis Gustavo Núñez Cáceres, de 42 años, procedente de Honduras; Luis Bletrán Yáñez-Cruz, también hondureño de 68 años; Parady La, 46 años, procedente de Camboya; Víctor Manuel Díaz, nicaragüense de 36 años; y Herber Sánchez Domínguez, mexicano de 24 años.
Ese mismo mes, agentes de ICE asesinaron a Renee Good, ciudadana estadounidense y madre de tres hijos, a quien la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, describió como una “terrorista” y el vicepresidente J.D. Vance como una “izquierdista trastornada”. No tardó menos de 2 semanas en que otro oficial disparara 10 veces a un civil. Esta vez fue a Alex Pretti, enfermero en el Departamento de Veteranos, a quien después describieron como un “aspirante a asesino” para justificar el brutal asesinato.
La muerte de Davis confirma que los agentes de ICE operan bajo una lógica de captura a cualquier precio, en la que la vida de cualquier persona, ya sea migrante o ciudadana estadounidense, se reduce a un simple daño colateral prescindible.
FUENTE: VOLCANICAS












