febrero 12, 2026
La nueva alianza para combatir por aire la trata de personas en Colombia

En Bogotá se firmó un acuerdo que reúne recursos humanos, técnicos y económicos para hacerle frente a la explotación sexual y comercial de personas, que hoy es la segunda renta ilegal que más ganancias genera a nivel mundial después del narcotráfico.
Todos los esfuerzos y manos suman a la hora de combatir la explotación sexual y comercial de miles de personas, principalmente niñas y mujeres. Esta semana se firmó en Bogotá una alianza que pretende coordinar recursos, conocimientos y dinero para hacerle frente a la trata de personas. El acuerdo es un protocolo entre el Ministerio de Interior, la aerolínea Latam y Valientes, una ONG que ha dedicado años de trabajo a la protección integral de los menores de edad en Colombia para combatir la trata de personas.
El acuerdo distribuye tareas para que el Ministerio, principal responsable de políticas públicas y garantía de derechos, junte recursos económicos y humanos con Valientes, que cuenta con una larga trayectoria en la protección de menores de edad, para prevenir que cientos de niñas y mujeres sean captadas y transportadas a otros países con fines de explotación sexual y comercial. Latam, por su parte, ofrecerá los medios de transporte necesarios para retornar de forma digna y segura a docenas de mujeres que sobrevivieron a este delito en otros países.
La firma representa no solo un logro de coordinación, pues junta al Estado, al sector privado y organizaciones de la sociedad civil para atacar un problema que, según está comprobado en las bases de datos oficiales, ha dejado más de 2.200 víctimas en Colombia durante el último año.
“Este es un acto de corresponsabilidad. La trata de personas opera en red, y la única respuesta efectiva es trabajar en red. Este delito se camufla: no siempre se ve a simple vista; por eso debemos ser cada vez más innovadores, más rigurosos y más articulados en la prevención, la detección y la atención”, comenta Danitza Marentes, directora de Valientes.
Hay algunos datos que permiten entender lo importante de la alianza. En 2024, Naciones Unidas publicó un informe en el que registró que al menos 141 países del mundo cuentan con registros y víctimas de explotación sexual. Aunque la misma ONU reconoció lo difícil de calcular un número certero de sobrevivientes, asegura que hay cerca de 50 millones de personas en todo el mundo que cuentan con un riesgo potencial de ser captadas y explotadas sexualmente, dejando un promedio de USD 150.000 millones de ganancias ilícitas. Esto es casi el total de la población de países como Colombia, Uganda o Corea del Sur expuestas a ser obligadas a explotar sus cuerpos sexualmente con fines económicos.
Solo en Bogotá, por ejemplo, hay casi 7.000 víctimas de estos crímenes, la mayoría de ellas mujeres adolescentes que fueron captadas, engañadas y sometidas por meses a trabajos sexuales forzados. Los datos de Valientes explican que un gran porcentaje de quienes son víctimas de explotación sexual son sometidos a delitos relacionados con pornografía, prostitución forzada o proxenetismo.
Marentes asegura que el crimen organizado ha evolucionado más rápidamente que las formas de proteger los derechos de miles de niñas y mujeres. Por eso aplaude este acuerdo, pues representa un obstáculo más para que las redes transnacionales de trata de personas logren su cometido y continúen con el ciclo de derechos violentados.
Ante eso, comenta: “La articulación tiene un énfasis especial en la restitución de derechos de los menores de edad y en fortalecer la respuesta institucional de Colombia. También es un esfuerzo para proteger la libertad, la dignidad y los derechos de quienes han sido afectados por este delito”.
Combate aéreo
Uno de los ejes de la alianza es la llegada de Latam como protagonista clave para ofrecer respuestas cuando el Estado o la sociedad civil no tienen los medios o los recursos para hacerlo. A través de la estrategia de Avión Solidario, que utiliza las aeronaves de la compañía con fines humanitarios, se ha logrado retornar al menos a 34 personas que han sufrido de trata de personas y explotación sexual.
Érika Zarante, CEO de Latam en Colombia, asegura que se ha capacitado a la tripulación para detectar y denunciar posibles casos de captación de personas que busquen sacar a las víctimas de sus respectivos países por vía aérea.
“Esta es una herramienta que nos permite poner nuestra capacidad operativa al servicio de alianzas estratégicas para prevenir la trata de personas”, comenta.
FUENTE: EL ESPECTADOR












