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junio 5, 2025

La resiliencia de las mujeres frente a la crisis climática en Colombia


La crisis climática no afecta por igual a toda la humanidad: las mujeres y niñas enfrentan un mayor impacto, convirtiéndose en las más vulnerables. En el Día Mundial del Medio Ambiente, reconocemos no solo las afectaciones del cambio climático en la vida de las mujeres, sino también las iniciativas, como Mujeres Cambiando Su Mundo, de ONU Mujeres en alianza con los Gobiernos de Alemania y Colombia, con las que ellas enfrentan esta problemática.

Ningún país en el mundo es ajeno a la crisis climática, provocada por el calentamiento global como consecuencia de actividades humanas, entre ellas la expansión de la frontera agrícola y pecuaria, los monocultivos, la minería ilegal y los cultivos de uso ilícito, entre otros. Como resultado, aumentan las temperaturas, afectando la naturaleza, la vida humana y los ecosistemas. A esto se suman sequías, escasez de agua, incendios, aumento del nivel del mar, inundaciones y pérdida de biodiversidad, fenómenos que se intensifican con el tiempo.

Una crisis que golpea más fuerte a las mujeres

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el 80 % de las personas desplazadas por causas climáticas son mujeres. Esta vulnerabilidad se explica por factores como el hecho de que ellas dedican más tiempo a buscar alimentos y agua, lo que las expone directamente a los efectos del cambio climático.

Datos de la Iniciativa Spotlight de Naciones Unidas revelan que cada aumento de 1 °C en la temperatura global se asocia con un incremento del 4,7 % en la violencia de género, producto de las tensiones sociales y económicas. Asimismo, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, los fenómenos meteorológicos extremos hacen que las mujeres sean más propensas a enfermedades, afectando especialmente su salud sexual y reproductiva.

América Latina en el centro de la crisis

América Latina y el Caribe se encuentran entre las regiones más azotadas por el cambio climático. Las mujeres enfrentan mayores desafíos al tener menos acceso a créditos agropecuarios, capacitación y tecnología, lo que las sitúa en una posición de desventaja para hacer frente a las condiciones climáticas.

Además, la región registra el mayor número de asesinatos de personas defensoras del medioambiente, siendo Colombia el país más peligroso para ejercer esta labor, según el último informe de Global Witness de 2023.

Aunque Colombia solo contribuye con el 0,37 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, sufre impactos significativos del cambio climático, que afectan principalmente a las mujeres rurales, quienes dependen en gran medida de los recursos naturales. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) proyecta que, para 2030, el 2 % de la población colombiana se verá afectada por esta crisis.

Foto: ONU Mujeres
Foto: ONU Mujeres/Miguel Varona.

Las mujeres que decidieron cambiar el mundo: la resiliencia en Colombia

Ante esta realidad, las mujeres en Colombia no solo resisten, sino que lideran procesos de transformación y restauración ambiental. A través del proyecto Mujeres Cambiando su Mundo —una iniciativa de ONU Mujeres, el Gobierno de Colombia y el Gobierno de Alemania— se fortalece el rol de las defensoras ambientales como actoras clave de la justicia climática y la conservación.

Cerca de 500 mujeres están siendo fortalecidas en el Magdalena Medio y en el Cauca, mediante iniciativas orientadas a la incidencia política en espacios de participación local como consejos comunitarios, cabildos indígenas y alcaldías municipales. Además, avanzan en la gestión ambiental comunitaria y en el desarrollo de propuestas de adaptación y mitigación frente al cambio climático. Algunas de estas acciones incluyen:

  • Restauración de manglares: las mujeres han restaurado cinco hectáreas de manglar y palmas silvestres, contribuyendo a la conservación de recursos genéticos, la fijación de dióxido de carbono (CO₂), la recuperación de ecosistemas, la protección del litoral y la mejora de las condiciones para actividades productivas sostenibles.
  • Siembra de árboles nativos y endémicos: en ecosistemas andinos, han sembrado dos hectáreas con especies que permiten conservar fuentes hídricas esenciales para las comunidades y garantizar el acceso al agua.
  • Sistemas agrobiodiversos: en dos hectáreas, promueven prácticas agrícolas sostenibles que mejoran la fertilidad del suelo, conservan polinizadores y ayudan al control natural de insectos no deseados, fortaleciendo la seguridad alimentaria.
  • Iniciativas de turismo regenerativo: con cuatro proyectos activos, aprovechan de manera sostenible los paisajes naturales, promoviendo el turismo como una oportunidad económica mientras retribuyen a la naturaleza a través de la siembra de árboles, el embellecimiento del entorno y la preservación de culturas y saberes ancestrales.

Este 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, es fundamental visibilizar el liderazgo de las mujeres como cuidadoras de la vida y la biodiversidad. Su resiliencia no solo representa una respuesta frente a la crisis, sino también una oportunidad para construir un futuro más justo, sostenible y en armonía con la naturaleza.

Foto: ONU Mujeres

FUENTE: ONU MUJERES


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