octubre 19, 2026
Margarita Rosa de Francisco habló de su cirugía facial, de la presión sobre las mujeres y reconoció que su activismo político la alejó de algunos amigos: “Mucha soledad”

La actriz y presentadora relató que eligió el procedimiento deep plane para reorganizar tejidos del rostro y defendió que la apariencia femenina sigue bajo una vigilancia política constante que condiciona decisiones personales
La actriz caleña Margarita Rosa de Francisco revisó su relación con el cuerpo y reconoció que durante años convirtió el ejercicio en una exigencia que hoy le pasa factura. A los 61 años, contó que las rutinas intensas y las dietas estrictas quedaron asociadas a cirugías, dolores y posibles reemplazos articulares.
En una entrevista con Los Informantes, de Caracol Televisión, también habló de asuntos menos visibles: la soledad, los temores ante la existencia, sus desacuerdos políticos y el deseo de recuperar amistades que se alejaron durante su etapa de activismo.
El ejercicio dejó de ser un castigo para Margarita Rosa de Francisco
Margarita Rosa de Francisco explicó que actualmente entrena una hora diaria, aunque dejó atrás los métodos que aplicaba para alcanzar una imagen física determinada. “Me toca hacer ya un ejercicio no tan violento. He sido muy violenta con mi cuerpo”, afirmó al programa de Caracol Televisión.

La actriz no separó esa decisión de las consecuencias que percibe en su salud. “Casi como castigo por comer”, dijo sobre esa etapa. Según relató, sentía que debía someterse a extensas jornadas de actividad física y restricciones alimentarias para merecer el cuerpo que quería tener.
La intérprete señaló que tiene una cirugía de espalda y tornillos en distintas zonas de su cuerpo. También contó que debería reemplazar una cadera y que, posiblemente, necesitaría intervenciones en las rodillas por la forma agresiva en que entrenó.
La belleza, aclaró, no se reduce para ella a la apariencia. “Para mí la belleza es como un concepto mucho más alto que lo bonito”, dijo, aunque admitió que le gusta mirarse al espejo y sentirse bien con su imagen.
La cirugía estética y un cuerpo que considera político
La actriz contó que hace seis años se veía como una mujer de 56 años y pensaba que no se sometería a procedimientos estéticos. Con el paso del tiempo, decidió consultar a un cirujano por los cambios que observó en su rostro.
De Francisco, relató que eligió un procedimiento conocido como deep plane, destinado a reorganizar tejidos faciales sin dejar una apariencia estirada. Tras la cirugía, aseguró: “Yo me siento contenta, porque además no creo que mis 61 años se hayan ido. Ahí están”.
Su reflexión fue más allá de esa decisión personal. La actriz planteó que cualquier respuesta sobre su apariencia física está atravesada por la presión que recae sobre las mujeres.
“El cuerpo de la mujer es un cuerpo muy vigilado, profundamente político”, expresó ante el medio. Para ella, la capacidad de gestar también expone una contradicción difícil de procesar: dar vida implica saber que esa vida terminará.
“Mucha soledad”: la parte más íntima de la conversación
Cuando le preguntaron si le había ido bien en el amor, De Francisco respondió que cree haberse sentido amada. “He aprendido a las patadas. He sufrido también bastante”, señaló. La actriz no desarrolló las circunstancias concretas de esa experiencia, pero la vinculó con una tendencia a quedarse en los propios miedos.
“Uno a veces también se vuelve adicto a sus miedos, a sus angustias”, reflexionó. Consideró que puede haber vanidad en la idea de que el dolor vuelve a alguien más interesante o mejora su capacidad para escribir.“He dicho muchos disparates”, admitió. Luego añadió que considera valioso reconocer los errores, pedir perdón y retractarse cuando corresponde.
“He dicho muchos disparates”, admitió. Luego añadió que considera valioso reconocer los errores, pedir perdón y retractarse cuando corresponde.

La actriz señaló que dejó amigos en el camino y se describió como imprudente en varias ocasiones. “Dije cosas que creo que no tenía por qué decir”, reconoció ante Caracol Televisión.
Su principal cuestionamiento fue haber trasladado la defensa de ideas a la protección de personas sobre las que no tenía control. “No vale la pena si va a afectar a miembros de mi familia”, afirmó. De Francisco confirmó que esa exposición tuvo consecuencias y asumió una parte de la responsabilidad. También aseguró que no se aferra de manera rígida a sus posiciones: “Siempre voy a estar abierta a revisar lo que pienso”.
FUENTE: INFOBAE












