Menú

Entérate

septiembre 23, 2026

De la Amazonía al código abierto: lo saberes de la IA feminista latinoamericana


En una isla de la Amazonia brasilera, en un bosque de Bolivia, en una comunidad indígena de Colombia, varias mujeres están desarrollando sus propias inteligencias artificiales, al impulso de la Red Feminista de IA de América Latina y Caribe, experiencias que se presentaron en un encuentro virtual donde brindó una conferencia la socióloga argentina Milagros Miceli, experta en la IA.‌
Se trata de proyectos seleccionados por una coalición de organizaciones, colectivas, instituciones y equipos de investigación de la región. Luego del éxito de las 129 propuestas recibidas por la Red a fines del año pasado para acompañar alternativas comunitarias al desarrollo de IA, en un encuentro online que reunió a más de 100 personas, se conocieron los proyectos seleccionados.‌
Por Brasil, fue elegido Cabaça Digital, que desarrollará la IA Guardiana para salvaguardar los saberes tradicionales de la Isla de Caratateua en la Amazonía que presenta un desequilibrio biocultural agravado por el racismo ambiental, la presión urbana y el extractivismo de datos. También de ese país, se seleccionó QuitérIA, una IA que hace un monitoreo legislativo de género.‌
De Colombia la propuesta en desarrollo es “Memoria Viva en la IA para mujeres Inga del Putumayo” de Corporación Acracia, que quiere preservar los saberes de cuidado de las “mamitas sabedoras” -las que sostienen las prácticas ancestrales- de esa comunidad.‌
Otro de los proyectos que son parte de esta convocatoria corresponde a México y Ecuador a través de “furIA: Tecnología travesti”, una plataforma – creada junto a trabajadoras sexuales trans en Ecuador- para reportar violencias, elaborar un glosario trans de la calle, un directorio de atención legal y psicosocial, rutas de denuncia y tips de autocuidado.‌
Desde Bolivia, mujeres indígenas chiquitanas integrarán en su desarrollo saberes ancestrales con tecnologías comunitarias para fortalecer el monitoreo y la prevención de incendios en el Bosque Chiquitano, desde Fundación CERAI.‌
Por Argentina, el trabajo seleccionado fue “Representación de la discapacidad para IA sobre registros clínicos” de la comunidad ARPHAI del Centro Interdisciplinario de Estudios de Ciencia, Tecnología e Innovación (CIECTI) y la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI).‌
Y en México, la Red acompañará el proceso de una aplicación colaborativa asistida por IA para el monitoreo de riesgos hídricos derivados del establecimiento de los centros de datos en el Estado de Querétaro. Los datos que sostienen la IA, fue precisamente, el gran tema de intercambio durante el encuentro.‌
Fue a través de una conferencia magistral de Milagros Miceli, investigadora del Instituto Weizenbaum y de la Universidad Técnica de Berlín, considerada por la revista Time como una de las personas más influyentes en el mundo de la inteligencia artificial. Ella encabeza Data Workers Inquiry una iniciativa de investigación-acción que, a lo largo de dos años, ha reunido a 31 trabajadoras y trabajadores de datos de 13 países, con el objetivo de visibilizar el trabajo oculto, precarizado y explotado que sostiene y entrena los modelos de IA.‌
“¿Que significa mirar y pensar la IA y las tecnologías desde una mirada feminista y no de cualquier mirada feminista? Porque de feministas liberales está lleno, se trata de hacerlo desde una mirada feminista desde las periferias”, dijo la investigadora. “Las preguntas de investigación –de quienes trabajan en Data Worker-no se basan en nuestras necesidades como académicos y académicas, sino en las necesidades de sus comunidades y de esas personas que trabajan en esos lugares, en la mayoría de los casos en situaciones muy precarias”, explica. Por eso, añade, “no es fácil hablar de las condiciones laborales mientras una está siendo explotada”.‌
Entonces, ella incorpora metodologías feministas: trabajo en comunidad, de investigación acción, de organización colectiva, remunerado, y de cuidados, porque fue incorporando psicólogas y abogadas para que acompañen a esos equipos.‌
El futuro es hoy
La Red viene trabajando desde hace cinco años. AymurAI -palabra compuesta que proviene del término quechua aymura (cosecha) y las siglas en inglés de inteligencia artificial (AI)- es uno de los proyectos pioneros impulsado por este colectivo. Una iniciativa de la ONG argentina Data Género que se sostiene y crece, y demuestra el impulso feminista tecnológico en la región.‌
Se trata de un software que anonimiza documentos, recolecta y pone a disposición datos a partir de sentencias judiciales. Ya se utiliza en 19 organismos judiciales de distintos lugares de Argentina, de Costa Rica y de Perú. “Las dos funciones de AymurAI al día de hoy tienen una perspectiva de género”, explicó Yasmín Quiroga, directora de Desarrollo Institucional de la organización.‌
Recordó que cuando comenzaron a pensar esta herramienta, tuvieron en cuenta que los documentos judiciales “se anonimicen, y eso estaba vinculado con proteger los datos de las víctimas de violencia de género para que las resoluciones puedan ser públicas”.‌
En cuanto a la creación de un set de datos “lo que hace AymurAI es leer estas resoluciones y tomar datos relevantes y estructurarlos. Reconoce determinada información en el texto, como por ejemplo, los distintos tipos de violencia, la modalidad, si las partes tenían algún tipo de vínculo, si tenían hijos o hijas en común, si había medidas de protección, y el objetivo de la recolección de todos esos datos es que puedan ser publicados y que sirvan como insumo, no solamente en términos de justicia abierta, transparencia y rendición de cuentas, sino también como insumo para el Estado, para el gobierno, en la aplicación de políticas públicas”.‌
“Que haya evidencia concreta de cuáles son las violencias, no solamente que están sucediendo, sino también aquellas que efectivamente se denuncian”, agregó.‌
En la actualidad, ese inicial software feminista se mantiene y se utiliza para todo tipo de casos judiciales, porque además “disminuye los tiempos de trabajo y permite usar ese tiempo ganado en atender a la ciudadanía”.Quiroga resaltó que este desarrollo “que brindamos de manera gratuita, también implica acompañar en el proceso de instalación, en la capacitación, en la implementación y también en pensar en las mejoras de la herramienta”.‌
“A veces nos cuesta un poco pensar qué otra cosa le podemos agregar –compartió- para que la herramienta siga funcionando como lo hace el día de hoy, de manera local, sin tocar internet, de forma gratuita, de código abierto, donde la persona usuaria es la que interviene y la que toma la decisión final. Son cuestiones que remarcamos muy seguido, pero nos parecen relevante a la hora de que el sector público utilice estos sistemas de inteligencia artificial”.‌
La IA feminista latinoamericana está en marcha. 

FUENTE: EL PAIS


Más Noticias