abril 8, 2026
Mujeres que conducen su vida en medio de las brechas

En Colombia, miles de mujeres sostienen su vida y la de sus familias en medio de brechas persistentes de tiempo, ingresos y oportunidades. Algunas han encontrado en la compañía inDrive, en la tecnología y en el emprendimiento una forma concreta de mejorar sus vidas.
Doña Justa, personificada en Sandra Téllez, es mucho más que una historia individual: es un símbolo vibrante de miles de mujeres en Colombia. Ella representa a aquellas que se levantan muy temprano cada día, impulsadas por el propósito inquebrantable de buscar ingresos dignos, autonomía y un control real sobre su tiempo para ellas y sus familias.
Su historia, como la de muchas, está marcada por la necesidad de conciliar el cuidado familiar —en su caso, tras el diagnóstico de autismo de su hijo Noah— con la búsqueda de independencia económica. La necesidad de un horario flexible se convirtió en una prioridad, una brecha que inDrive le ayudó a cerrar.
En inDrive, Sandra encontró la autonomía y el control de su tiempo, lo que estaba necesitando. Así, empezó a generar ingresos sin sacrificar su rol de cuidadora principal de sus hijos Noah y Camila.
Aunque sus inicios como conductora estuvieron marcados por temores ligados a la inseguridad y la confianza al volante, Sandra superó estos desafíos. Su resiliencia la transformó, no solo en una conductora segura, sino en una inspiración para otras mujeres, a quienes les transmite su mensaje claro y contundente: “inDrive me permitió algo que en ese momento era fundamental: tener tiempo para mi hijo y, al mismo tiempo, poder salir a trabajar con mi carro y generar ingresos”.
En inDrive empezó a reorganizar su vida en medio de un momento personal exigente: conducía y estaba presente. Más que una alternativa laboral, fue una manera de recuperar autonomía y equilibrio en un contexto marcado por la incertidumbre. “Ser conductora también me cambió la vida: uno escucha historias, se conecta con la gente, aprende. No es solo manejar, es volver a sentirse activa, útil, independiente”, explica.
Hoy, como Doña Justa, Sandra no solo conduce su propio camino, sino que también es una vocera apasionada por la empatía y la visibilidad de la población neurodivergente, una causa que nace de su experiencia como madre. “Sí se puede, o sea, sí se puede lograr. Creer en nosotras mismas es fundamental y ya lo demás llega porque llega”, afirma, inspirando a otras a creer en su propio potencial.

Su testimonio es un poderoso ejemplo de cómo la determinación y el apoyo de plataformas como inDrive pueden abrir caminos hacia la independencia económica y la dignidad, desafiando las brechas persistentes que enfrentan las mujeres en el país.
Se ha mejorado, pero falta cerrar brechas
Aunque el país ha avanzado en equidad de género —hoy ocupa el puesto 11 en el mundo, según el Global Gender Gap Report 2025—, persisten brechas que limitan el desarrollo pleno de ese potencial. Aun así, ese camino no parte del mismo lugar para todas. Las brechas en Colombia limitan la autonomía económica de miles de mujeres, muchas veces invisibles en la vida cotidiana. No se trata solo de acceso a ingresos, sino de algo más básico: tiempo disponible, recursos y oportunidades. Según un estudio de Corficolombiana, ellas dedican en promedio 4,3 horas más al día que los hombres al trabajo doméstico y de cuidado —7,4 frente a 3,1—, y el 72 % de quienes están por fuera de la fuerza laboral se ocupan en oficios del hogar, una proporción muy superior a la de los hombres, que está en 20 %. En ese contexto, hablar de independencia económica significa ampliar las condiciones que la hacen posible.
Jornadas académicas: beneficios económicos y digitales
Hay transformaciones que no empiezan con grandes anuncios, sino con decisiones pequeñas: aprender a ponerle precio a un producto, atreverse a usar una herramienta digital por primera vez o recuperar la confianza para salir a trabajar con seguridad. Bajo esa lógica nacieron iniciativas como Juntas Llegamos Más Lejos, junto a Sandbox, y Resiliencia Financiera para Mujeres, en alianza con Rebel Business School, impulsadas por inDrive, que han acompañado a cientos de mujeres en el proceso de potenciar sus oportunidades económicas.
En el caso de Resiliencia Financiera para Mujeres, el punto de partida fue claro: hacer del emprendimiento una opción real y alcanzable. Dirigido a mujeres de bajos ingresos, trabajadoras informales y emprendedoras en etapas iniciales, el programa apostó por una metodología práctica, donde cada aprendizaje pudiera aplicarse de inmediato. A través de microlecciones y mentorías en finanzas, ventas y fijación de precios, las participantes no solo fortalecieron sus conocimientos, sino que empezaron a tomar decisiones más estratégicas sobre sus negocios.
Ese proceso alcanzó un momento clave durante un bootcamp presencial de dos días, en el que las mujeres trabajaron con herramientas digitales —incluida la inteligencia artificial— y se enfrentaron a ejercicios de venta en contextos reales. Para muchas, fue la primera vez validando sus ideas en el mercado. Los resultados reflejan ese avance: de las 257 mujeres activas en el programa, 121 culminaron el proceso; y de ellas, el 74 % ya emprende de manera estable, mientras que el 82 % ha logrado consolidar sus negocios.
Por su parte, Juntas Llegamos Más Lejos puso el foco en otro tipo de movilidad: la que implica ganar autonomía y seguridad en el día a día. A través de este programa, 120 mujeres conductoras de Bogotá iniciaron un proceso de fortalecimiento integral que combinó herramientas económicas, digitales y emocionales. La formación, desarrollada bajo la metodología de Sandbox, abordó desde la alfabetización digital y la seguridad en la vía, hasta el liderazgo y la gestión personal.
De este proceso, 96 mujeres culminaron su formación en las sedes de la Universidad del Área Andina y la Alcaldía de San Cristóbal. Más allá de los números, el cambio se refleja en su cotidianidad: mayor seguridad para operar en la ciudad, mejor manejo emocional frente a los retos de la conducción y una toma de decisiones más consciente en la vía. A esto se suma un logro transversal: la construcción de redes de apoyo entre ellas, donde la sororidad se convierte en una herramienta clave para sostener el crecimiento individual y colectivo.
Ambas iniciativas coinciden en algo esencial: cuando las mujeres acceden a herramientas prácticas, acompañamiento y redes de apoyo, no solo transforman su presente, sino que amplían de manera tangible sus posibilidades de futuro.

Tecnologías: crece el emprendimiento femenino
De otra parte, Aurora Tech Award 2026, el premio global impulsado por inDrive que reconoce a fundadoras tecnológicas de mercados emergentes, anunció su Top 10 de semifinalistas tras recibir más de 3.400 postulaciones de 127 países. La selección evidencia el crecimiento, la diversidad y la madurez del emprendimiento femenino en estas economías, con América Latina concentrando casi la mitad de la lista.
En este panorama, Colombia se posiciona como un mercado clave dentro del ecosistema regional, con una destacada participación junto a países como México, Brasil, Chile y Panamá. Según el informe de Nuek, el 45,1 % del talento en empresas fintech del país está compuesto por mujeres, una de las cifras más altas de la región.
Las startups seleccionadas, en su mayoría en etapas seed y pre-seed, se concentran principalmente en sectores como fintech y salud —con fuerte presencia en HealthTech y MedTech—, además de soluciones en inteligencia artificial, educación digital y sostenibilidad.
El proceso de selección combina métricas propias con evaluaciones independientes de inversionistas y el respaldo de una red de más de 40 fondos de capital de riesgo a nivel global. Las finalistas accederán a capital no dilutivo de hasta US$50.000, acompañamiento estratégico y conexión directa con inversionistas, en una apuesta que busca derribar una de las principales barreras para las emprendedoras: el acceso a financiamiento y oportunidades de crecimiento.
Hoy, mujeres en toda la ciudad están transformando su realidad a través del emprendimiento, la conducción y el acceso a herramientas digitales. En ese contexto, inDrive reafirmó su compromiso de acompañar este proceso y de seguir abriendo caminos para que más mujeres construyan autonomía financiera, fortalezcan sus capacidades y participen plenamente en la economía. El objetivo es claro: un ecosistema en el que las mujeres no solo estén presentes, sino que prosperen, lideren y consoliden su independencia económica con dignidad.
Presencia en 1.065 ciudades
inDrive es una plataforma global de movilidad y servicios urbanos. Su aplicación ha sido descargada más de 400 millones de veces y fue la segunda app de movilidad más descargada por tercer año consecutivo. Opera en 1.065 ciudades de 48 países. Impulsada por su misión de combatir la injusticia, la empresa busca generar un impacto positivo en la vida de mil millones de personas para 2030. Este propósito se materializa tanto en su negocio principal —que apoya a las comunidades locales mediante un modelo de precios justos— como en sus programas de impacto.
FUENTE: https://cambiocolombia.com/












