marzo 20, 2026
Urólogo en Medellín habría abusado de al menos 50 mujeres durante las consultas médicas: la Fiscalía tomó decisión sobre el caso

En casi tres décadas, la única sanción institucional conocida es una suspensión breve, y los actuales procesos legales buscan esclarecer la actuación del profesional con el respaldo de entidades públicas y la Secretaría de las Mujeres de la ciudad
La Fiscalía de Medellín ha designado un fiscal especializado para investigar las denuncias de presuntos abusos sexuales que han presentado cerca de 50 mujeres contra el urólogo Alberto Posada, lo que ha reactivado un caso con antecedentes de más de 20 años y expuesto vacíos en el control institucional sobre las prácticas médicas.
En el último balance conocido por Blu Radio, la presidenta del Tribunal de Ética Médica de Antioquia, Clara Cossio, reconoció que apenas se ha impuesto una única sanción a Posada, una suspensión de seis meses, desde que se presentaron las primeras denuncias hace 28 años.
Esta medida representa la mayor sanción posible para ese tribunal, pero no fue cumplida, lo que llevó a que en 2017 la Clínica Las Vegas reportara que el médico seguía ejerciendo pese a estar inhabilitado.
Solo una suspensión de seis meses en casi tres décadas
A pesar de la gravedad y cantidad de los testimonios de presunta violencia sexual, Blu Radio reveló que en los últimos nueve años no hay ningún reporte o denuncia contra Posada en el Tribunal de Ética Médica de Antioquia.
El primer precedente público fue una denuncia presentada en 2006, que solo se conoció en 2008 y cuyo proceso se cerró en 2011 sin consecuencias. Ese mismo año, Posada, a su vez, denunció a otros médicos que cuestionaron su ética, aunque el tribunal descartó su queja por considerar que los comentarios no eran un “acto médico”.
Clara Cossio, presidenta del Tribunal, afirmó al medio: “Es necesario sentar un precedente con este caso y es importante que en el sector salud se tengan estos protocolos muy bien definidos en las clínicas y se establezca porque aquí hay distintos principios constitucionales que se encuentran en tensión. Entonces, que se establezca una ruta ante hechos tan graves como una presunta violencia sexual”.
El tribunal solo cuenta con la posibilidad de imponer hastaseis meses de sanción, y en este caso quedó registrado que Alberto Posada no cumplió con la inhabilitación. Recién en 2017 se informó oficialmente sobre su reincidencia a través de un traslado del caso desde la Clínica Las Vegas.
Más de 49 mujeres denuncian y se activa investigación penal
El proceso judicial actual toma impulso luego de la denuncia colectiva de 49 mujeres de Antioquia —35 de Medellín y 14 del área metropolitana—, quienes realizaron la presentación formal de sus casos ante la Fiscalía Seccional de Medellín.
Según explicó Valeria Molina, secretaria de las mujeres de la capital antioqueña, cada testimonio se consolidó gracias al acompañamiento institucional de la Alcaldía y la Secretaría de las Mujeres, que facilitaron entrevistas y la formalización de cada denuncia ante autoridades judiciales.

Molina detalló en entrevista con Blu Radio: “Nosotros con cada una de ellas hicimos todo ese proceso para hacer entrevista, para hacer pues todo el proceso para pasárselo a la Fiscalía (…) Ahí tenemos una articulación muy clara”.
Carolina Lopera, representante de la Secretaría de las Mujeres de Antioquia, remarcó la ausencia de protocolos claros en la atención de pacientes que denuncian mala praxis o violencia médica. Sostuvo que este caso exige una sanción ejemplar y una “ruta clara” para la denuncia y protección de los afectados. Insistió en que los principios constitucionales de protección y justicia deben estar presentes en la respuesta institucional.
Testimonio de algunas mujeres
Durante las últimas semanas, crece la indignación pública, luego de que algunas de las mujeres víctimas de Alberto Posado dieran su testiminio en el podcats Vos Podes.
Una de ellas relató: “Yo salí como… si es… como el abuso de mí, pero pues me quedé callada todos estos años”, testimonio que resume el impacto psicológico y el silencio que, según las denunciantes, marcaron sus vidas tras los hechos.
La reconstrucción de una línea de tiempo ha permitido visualizar la recurrencia de casos y los puntos en común. “Con todas, con todos los casos en que se presentaron denuncias. Entonces, o sea, realmente las denuncias sí se están, sí, sí se habían hecho ante la clínica, ante el comité de ética, en el consultorio de él. Entonces, ¿cómo es que hay escándalos repetidos en el consultorio de él por abuso en una clínica y nadie hace nada?”, cuestionó otra denunciante, aludiendo directamente a la inacción institucional pese a múltiples reportes previos.
El relato de una de las víctimas detalló las circunstancias durante una consulta: “Yo tenía la bata alzada, pues, hasta la mitad de la cintura, cuando de pronto me hace como el ademan de alzarme la bata toda completa, a taparme la cara, a mirarme unos lunares que yo tengo acá en el pecho y a decirme que es que él estaba muy preocupado por esos lunares. Entonces, ahí fue que yo dije: ‘Esto no es normal’”. Posteriormente, ella misma confrontó al médico: “O sea, un urólogo preocupado por unos lunares. Y le dije: ‘No, no, no, no’”.
La decisión de compartir estos testimonios tiene una motivación concreta, según explicó una de las denunciantes: “Yo quiero ayudar con mi testimonio a que pare esto”. En la misma línea, otra afectada expresó la convicción de que el testimonio colectivo busca un cambio: “Lo que nosotros estamos haciendo no es más allá de alzar la voz y con esa voz vamos a frenar a un depredador que lleva mucho tiempo en las mismas”
Las voces de las denunciantes han abierto un debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de denuncia y garantizar respuestas efectivas por parte de las instituciones de salud. El caso mantiene la atención pública y deja en evidencia la importancia de escuchar a las víctimas y de impulsar acciones para prevenir situaciones similares en el futuro.
FUENTE: INFOBAE












